Retinosis Pigmentaria

¿Qué es la retinosis pigmentaria? Conoce sus síntomas, tipos, causas genéticas y los tratamientos disponibles, incluyendo terapia génica, con el Dr. Rodrigo Matsui.

Retinosis pigmentaria: síntomas, causas y tratamiento

La retinosis pigmentaria es la distrofia de retina más común a nivel mundial. Se trata de una enfermedad hereditaria que destruye progresivamente los fotorreceptores de la retina —principalmente los bastones— afectando primero la visión nocturna y periférica, y avanzando con el tiempo hacia la visión central. El diagnóstico temprano y el seguimiento por un especialista en enfermedades hereditarias de la retina son determinantes para preservar la función visual el mayor tiempo posible.

¿Qué es la retinosis pigmentaria?

La retinosis pigmentaria (RP), también conocida como retinitis pigmentaria, es una enfermedad genética y hereditaria que causa la degeneración progresiva de los fotorreceptores de la retina. Según la American Academy of Ophthalmology (AAO), afecta aproximadamente a 1 de cada 4,000 personas en el mundo, lo que la convierte en la causa más frecuente de ceguera hereditaria en adultos en edad laboral.

A diferencia de enfermedades como la retinopatía diabética —que surge por complicaciones sistémicas— o la degeneración macular asociada a la edad, la retinosis pigmentaria tiene un origen genético desde el nacimiento. Los síntomas pueden aparecer en la infancia, adolescencia o adultez temprana, y su progresión varía enormemente según la mutación genética específica de cada persona.

La retinosis pigmentaria pertenece al grupo más amplio de las distrofias de retina, que engloba más de 250 enfermedades genéticas distintas que afectan la retina.

¿Cómo afecta la retinosis pigmentaria a la visión?

La retina tiene dos tipos principales de fotorreceptores: los bastones y los conos. Los bastones son responsables de la visión en condiciones de poca luz y de la visión periférica. Los conos se encargan de la visión central y la percepción del color.

En la retinosis pigmentaria, los bastones son los primeros en degenerarse. Por eso los síntomas iniciales suelen ser nocturnos y periféricos. Con el tiempo, la pérdida puede avanzar hacia los conos, comprometiendo también la visión central —aunque muchos pacientes conservan algo de visión funcional durante toda su vida.

Representación ilustrativa comparativa de una retina sana frente a una retina afectada por retinosis pigmentaria, mostrando la degeneración progresiva de los fotorreceptores, el adelgazamiento de las capas retinianas y la presencia de espículas óseas características. La retinosis pigmentaria es una distrofia hereditaria de retina asociada con pérdida de visión nocturna, disminución del campo visual periférico y progresión gradual hacia visión en túnel.

Síntomas de la retinosis pigmentaria

Los síntomas varían según la etapa de la enfermedad y la mutación genética específica. Según el National Eye Institute (NEI), los más frecuentes son:

Etapa temprana:

  • Dificultad para ver en la oscuridad o con poca luz (ceguera nocturna)
  • Lentitud para adaptarse al pasar de ambientes iluminados a oscuros
  • Pérdida gradual del campo visual periférico

Etapa intermedia:

  • Efecto de "visión en túnel": el campo visual se estrecha progresivamente
  • Sensibilidad extrema a la luz (fotofobia)
  • Dificultad para distinguir objetos en movimiento en la periferia

Etapa avanzada:

  • Pérdida severa del campo visual periférico
  • En algunos casos, afectación de la visión central
  • Dificultad para leer, reconocer rostros o ver detalles finos

Es importante destacar que la progresión es lenta y variable. Muchos pacientes con retinosis pigmentaria conservan visión funcional durante décadas, especialmente cuando reciben seguimiento especializado.

Representación ilustrativa de la pérdida progresiva del campo visual periférico o “visión en túnel” en pacientes con retinosis pigmentaria, una distrofia hereditaria de retina que afecta los fotorreceptores y puede causar disminución severa de la visión nocturna y periférica.

Causas y genética de la retinosis pigmentaria

La retinosis pigmentaria es causada por mutaciones en más de 100 genes diferentes que afectan el funcionamiento de los fotorreceptores o del epitelio pigmentario de la retina. Esta diversidad genética es precisamente la razón por la que la enfermedad tiene presentaciones tan distintas entre pacientes.

Los patrones de herencia más comunes son:

  • Autosómico dominante: Solo se necesita heredar una copia del gen mutado para desarrollar la enfermedad. Es el patrón más frecuente.
  • Autosómico recesivo: Se necesitan dos copias del gen mutado (una de cada progenitor). Suele asociarse con formas más graves.
  • Ligado al cromosoma X: Afecta principalmente a hombres; las mujeres suelen ser portadoras asintomáticas o con síntomas leves.
  • Simplex: Sin antecedentes familiares conocidos; puede deberse a mutaciones de novo.

Identificar el patrón de herencia y la mutación específica es fundamental, ya que determina el riesgo para otros familiares, el pronóstico visual y la elegibilidad para tratamientos como la terapia génica.

Diagnóstico de la retinosis pigmentaria

El diagnóstico requiere una evaluación especializada por un retinólogo con experiencia en enfermedades hereditarias. El Dr. Rodrigo Matsui, con formación en la Universidad de Pennsylvania y la Universidad de Heidelberg, utiliza un protocolo diagnóstico de precisión que incluye:

  • Electrorretinograma (ERG): Mide la respuesta eléctrica de los conos y bastones ante estímulos luminosos. Es la prueba funcional más importante para confirmar el diagnóstico.
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT): Permite visualizar con detalle la estructura de las capas de la retina y cuantificar la pérdida celular.
  • Autofluorescencia del fondo de ojo: Detecta áreas de daño en el epitelio pigmentario retinal.
  • Campimetría (campo visual): Mide con precisión la extensión y localización de la pérdida visual periférica.
  • Estudio genético molecular: Identifica la mutación específica responsable, lo que es indispensable para determinar si el paciente es candidato a terapia génica u otros protocolos de tratamiento.

Representación ilustrativa de una tomografía de coherencia óptica (OCT) utilizada en el diagnóstico de retinosis pigmentaria y otras distrofias hereditarias de retina. El OCT permite evaluar la integridad de las capas retinianas, detectar pérdida de fotorreceptores y analizar cambios estructurales asociados con disminución progresiva del campo visual y pérdida visual periférica.

Tratamiento de la retinosis pigmentaria

Existe un avance importante en el tratamiento de la retinosis pigmentaria, actualmente existen más de 300 ensayos clínicos que evalúan tratamientos para retinosis pigmentaria.

Las opciones disponibles incluyen:

Manejo y protección visual

  • Protección solar con filtro UV: Reduce el estrés oxidativo sobre los fotorreceptores.
  • Suplementación con vitamina A palmitato: En algunos pacientes con formas específicas de RP, puede enlentecer ligeramente la progresión bajo supervisión médica estricta.
  • Ayudas de baja visión: Lupas, telescopios y aplicaciones tecnológicas que maximizan el uso de la visión residual.

Terapia génica

La terapia génica representa el avance más significativo en el tratamiento de la retinosis pigmentaria. El tratamiento con voretigene neparvovec (Luxturna®), aprobado por la FDA, está indicado para pacientes con mutaciones bialélicas en el gen RPE65 y ha demostrado mejorar significativamente la función visual.

El Dr. Rodrigo Matsui es el primer médico en México con experiencia en la aplicación clínica de este tratamiento, formación adquirida en la Universidad de Pennsylvania bajo la mentoría del Dr. Samuel Jacobson, uno de los investigadores líderes en terapia génica retinal a nivel mundial.

Representación ilustrativa de terapia génica para enfermedades hereditarias de la retina, incluyendo retinosis pigmentaria asociada a mutaciones genéticas como RPE65. La imagen muestra la administración dirigida de material genético a los fotorreceptores de la retina con el objetivo de preservar la función visual, mejorar la visión funcional y retrasar la progresión de la pérdida visual.

Ensayos clínicos e investigación

Existen actualmente múltiples protocolos de investigación activos para diferentes mutaciones genéticas de retinosis pigmentaria. El Dr. Matsui, como investigador del SNI, mantiene vínculos activos con centros de investigación internacionales para ofrecer a sus pacientes acceso a los avances más recientes.

¿Tiene cura la retinosis pigmentaria?

Esta es la pregunta que más frecuentemente hacen los pacientes y sus familias al llegar a consulta. La respuesta honesta es que no existe aún una cura definitiva para la mayoría de los casos, pero el panorama ha cambiado radicalmente en los últimos años.

La aprobación de la terapia génica para mutaciones RPE65, los ensayos activos para docenas de otras mutaciones, y el desarrollo de tecnologías como los chips retinales y la optogenética, representan un horizonte de posibilidades que hace apenas una década parecía lejano. El diagnóstico genético preciso es hoy más importante que nunca, porque determina si el paciente es candidato a alguno de estos tratamientos.

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